Cajas Ahorros

Las Cajas de Ahorros son un pilar fundamental de nuestro sistema financiero, como saben, son entidades de crédito, constituidas bajo la formula jurídica de fundaciones de naturaleza privada, con finalidad social y actuación bajo criterios de puro mercado, aunque revirtiendo un importante porcentaje de los beneficios obtenidos a la sociedad mediante su obra social. Por ello no deben retribuir a ningún accionista ya que carecen de ellos.

En un mundo global, la internacionalización, el tamaño del sistema financiero, la consistencia de sus activos, la calidad de sus pasivos y la solidez en el control de riesgos, son ingredientes imprescindibles para garantizar un buen funcionamiento de la economía productiva, su desarrollo y sostenibilidad depende, en gran medida, del apalancamiento financiero  que le puedan proveer las entidades de crédito. Sin estas premisas no volveremos a la senda de crecimiento del PIB, el empleo y la demanda interna en mucho tiempo. Así que nos conviene un sistema financiero saneado y reestructurado.

La crisis actual ha acelerado un proceso de fusiones, con objeto de dotar de mejor solvencia y capacidad de proyección internacional a nuestras entidades de crédito, por ello celebramos la enérgica actuación del Banco de España y la diligencia con la que están actuando los dirigentes del sector para concretar integraciones, convertir este reto en una oportunidad de mejora es la mejor noticia para el devenir de la economía española.

La agencia de calificación de riesgos Moodys que tan alegremente calificaba como buenos los títulos hipotecarios de nuestro mercado, se pone ahora alarmista indicando que los créditos basura pueden alcanzar los 108 mil millones de euros, pero, ni eran tan buenos antes, ni son tanta basura ahora, ya que los inmovilizados, aunque depreciados, siguen existiendo y si actuamos con sensatez se acabarán vendiendo y no deben devengar estas perdidas.

La alarma social en esta materia no es un buen camino. La fiesta financiera no volverá y todos hemos participado. Ahora se impone el rigor monetario, entidades solventes, riegos controlados y transmitir confianza al mercado. La línea emprendida ,aunque tarde, es la correcta.

14.10.2009

 

 

Decencia

Lo he consultado en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, se entiende por decencia, “dignidad en los actos y las palabras, conforme al estado o calidad de las personas”. La sección de economía no excluye hablar de valores, especialmente, cuando éstos tienen relación directa con la actividad económica.

En los primeros cursos de la Facultad te enseñan que los mercados y las curvas de oferta y demanda se basan, sustancialmente, en la racionalidad de los consumidores al adoptar sus decisiones de invertir, ahorrar, consumir, de modo que sus acciones configuran el nivel de precios de los productos en libre competencia. Al parecer, en los últimos tiempos, la racionalidad ha brillado por su ausencia, en consecuencia, los precios se han desajustado de tal modo que han producido desequilibrios en todos los mercados provocando la actual recesión mundial.

Además de la racionalidad existe otro concepto, nunca explicitado, aunque sobreentendido, que las personas actuamos con decencia y ello es la base de la confianza, imprescindible para producir y transaccionar bienes y servicios para la comunidad.

No es decente destrozar el litoral español, con reiteradas corrupciones urbanísticas, generando un stock de viviendas, a precios astronómicos, más por la especulación que por el coste real de la construcción. No es decente pagar bonos millonarios, sin correlación con la generación de valor, quebrar  bancos, reflotarlos con dinero público, y trasladar el coste a los contribuyentes aumentando los impuestos. No es decente que malas gestiones empresariales, generen despidos masivos y debamos todos contribuir a pagar los subsidios. No es decente que un preboste catalán y catalanista triplique su patrimonio, engañando a todo el mundo, malversando fondos públicos y privados abusando de la sensibilidad social, y de la buena fe de los músicos. Y el colmo, no es decente que un burdel patrocine un equipo de futbol infantil de un pueblo y el alcalde diga que es una empresa modélica porque paga las fiestas locales.

Debemos mejorar las leyes, extremar los controles, auditar,  pero sobretodo inculcar la decencia desde la niñez y garantizar que los indecentes paguen por ello.

29.9.2009

Impuestos

Los albores del otoño van acompañados de la preparación de los presupuestos, tanto en la actividad privada como en la pública, y tal como están las cosas, tanto unos como otros, van a tener que poner mucha creatividad para que las cuentas cuadren y sean creíbles.

La Ley General de Presupuestos del Estado es la herramienta mediante la cual se instrumenta la política económica que el Gobierno propone desarrollar para el próximo año. Se trata de proponer objetivos de interés general para familias y empresas, y evaluar de qué recursos financieros se dispondrán. Evidentemente esto no pueden ser dibujos en el aire, debemos partir de los datos disponibles y estos nos dicen que los ingresos del Estado han caído un 26% y que los gastos han aumentado un 23%, es decir, se ha generado un déficit publico 5 veces mayor que el que había en 2008, hemos pasado de 10 mil millones de euros a 51 mil millones.

Sin cuestionar las medidas adoptadas por el Gobierno que han generado el déficit, algunas de ellas realmente inocuas para paliar ,en lo posible, la crisis económica de caballo en la que estamos inmersos, lo cierto es que la crisis continúa, y continuará y tenemos una deuda cinco veces mayor. Ante esta situación solo hay tres caminos, reducir gasto corriente o aumentar ingresos vía más impuestos o las dos cosas a la vez.

Es evidente que uno de los grandes logros de la Europa de la posguerra, y que nos diferencia culturalmente de las teorías ultraliberales del continente americano, es haber desarrollado el concepto del Estado del Bienestar. Ahora deberíamos plantearnos cuanto bienestar somos capaces de financiar sin endeudarnos, de lo contrario generaciones futuras deberán pagar el bienestar actual.

Sanidad, educación, infraestructuras, justicia, seguridad, prestaciones sociales son herramientas que debemos preservar, y los impuestos deben garantizar su financiación, pero las ineficiencias en la gestión pública, la colisión competencial entre los diferentes niveles de la administración, el solapamiento de funcionarios  para las mismas funciones, y algunos subsidios perniciosos, deben ser severamente revisados antes de ir por el fácil camino de aumentar impuestos sin mas.

9.9.2009

Empleo

El objetivo prioritario de cualquier Gobierno debería ser crear las condiciones para generar empleo. Es el epicentro a través del cual se mueven todas las sociedades desarrolladas y el único modo de que se desarrollen las que aun no lo están.

La tasa de actividad mide la relación entre el total de la población activa sobre el total de la población, es un indicador de referencia que, obviamente, cuanto mejor sea mas bienestar tenemos. En el año 1980 la tasa era del 57%, llego al 71% en el 2005, y en el primer trimestre del 2009 ha caído al 60%, siendo la tasa de paro del 17,36%. La correlación es a menor actividad más paro.

Si observamos la estructura de los activos con contrato vemos que, el 25,41% son temporales, el 12,69% a tiempo parcial, y un 62% son contratos fijos. La flexibilidad en las modalidades de contratación es buena ya que incentiva la creación de empleo, pero tal como esta segmentada discrimina en derechos según seas temporal o fijo a pesar de tener las mismas obligaciones.

Las cotizaciones sociales y parte de impuestos financian las distintas modalidades de prestaciones; desempleo, sanitarias, jubilación y las universalizadas denominadas no contributivas. Con tasas de actividad bajas hay menos cotizantes y mas usuarios de prestaciones y ello produce déficits en los sistemas de protección peligrosos.

Solo estos datos ya justifican que se adopte un “acuerdo social para el empleo”, pero debería  integrar tres vectores fundamentales: la evolución de la estructura demográfica, facilitar la actividad empresarial, y garantizar un sistema sostenible de subsidios y jubilación.

Los agentes sociales deben abandonar planteamientos deterministas y atender los profundos cambios que se están operando en la estructura productiva y laboral de nuestra sociedad presente y futura. Ni los empresarios pueden garantizar por si mismos generación de riqueza, ni los trabajadores deben abusar del corporativismo, ni el Gobierno tiene todas las soluciones ni puede contentar a todo el mundo. Pero las tres partes deben sumar para aumentar la tasa de actividad y propiciar un mercado laboral más justo, que equipare derechos y obligaciones. Es imprescindible un acuerdo.

19.7.2009

Turismo

El sector turístico español es la joya de la corona y como tal deberíamos tratarlo. Representa el 6,4% del PIB y genera un 7% del total de ocupación y, a pesar de esto, no salimos muy bien parados del informe presentado por el World Economic Forum en el que se indica que estamos perdiendo competitividad, pasando del quinto al sexto puesto  en el top de los 10 países mas competitivos en turismo.

Estar en el sur de Europa, tener una climatología excelente, estar dotados orográficamente como una península y, además, tener islas en el mediterráneo y el atlántico, no garantiza, por si solo, ser un sector turístico, ni mucho menos ser competitivos en el mercado global del siglo XXI. Variables como la riqueza cultural, la gastronomía profesionalizada, las infraestructuras terrestres, marítimas y aéreas, así como los equipamientos hoteleros, ya sean rurales, de ciudad o de costa, la exigencia de calidad en la prestación de servicios a los profesionales del sector, el nivel de inversión empresarial, una ecuación calidad precio razonable, son ingredientes fundamentales para sustentar un modelo de sector turístico sostenible  y competitivo en el tiempo.

Comprobar que actualmente tenemos un nivel competitivo mas bajo que países como Turquía, Chipre, Marruecos o Bulgaria, que, por  proximidad, son los que nos disputan los destinos elegidos por los turistas, deben servir para elevar nuestra precaución y nivel de autoexigencia, actualmente, deberíamos evitar que cualquier indocumentado  pueda ser un empresario turístico arrasando en temporada alta .

El turismo es un sector estratégico de nuestra economía y además tiene un efecto multiplicador en la actividad comercial, por ello urge que Administración, Empresarios, Sindicatos y sectores afectos, doten de medios y adopten medidas urgentes, con altura de miras y pensando en global, innovando, generando valor añadido y nuevos servicios que nos otorgue el liderazgo que nos corresponde. Esta bien  un  Plan Turismo 2020 como hace la Secretaria de Estado, pero las luces rojas están encendidas ya que podemos pagar un alto precio en  términos de riqueza y empleo, si seguimos perdiendo turismo a un ritmo del 9% anual desde 2007.

1.7.2009

Miedo

La crisis económica continua, implacable, siguiendo su proceso. Se agradecen las llamadas al optimismo y las declaraciones de los  visionarios que anuncian que lo peor de la crisis ya ha pasado. Pero los indicadores económicos no dicen esto, dicen que el PIB decrecerá en más del 3,5% durante 2009 y seguirá en senda negativa o nula durante 2010. La demanda interna, consumo más inversión, está y seguirá débil, las familias y las empresas se protegen ahorrando más e intentando reducir deuda del pasado. Con estos datos es técnicamente imposible generar empleo neto, es decir que el saldo entre puestos de trabajo destruidos y los generados sea positivo, en consecuencia es previsible que la tasa de desempleo tienda a aumentar, y lo que es seguro es que no se reducirá mientras el PIB no crezca.

A pesar de todo podemos tener la certeza de que superaremos este ciclo depresivo como hemos superado las aproximadamente cincuenta crisis que, por diversas razones, hemos padecido en los últimos cien años. Aceptar la realidad sin subterfugios es el primer paso para superar la situación. No se puede ni se debe maquillar los datos, tanto si es para generar expectativas sin fundamento, como si es para abanderar el catastrofismo.

No es previsible una recuperación rápida, pero se intuye que nada volverá a ser como antes de este ciclo recesivo y en este sentido debemos ser valientes, actuar sin miedo para abordar las reformas estructurales que deben configurar las bases de transformación de nuestro tejido productivo. No se debe especular con las reformas por razones de oportunidad política, se impone el consenso y la negociación de toda la sociedad para introducir cambios que flexibilicen la posibilidad de crear nueva actividad empresarial, de garantizar que las personas tengan niveles altos de formación, sólo los más cualificados tendrán posibilidades de empleo y de este modo tendremos una economía saneada y competitiva.

No hay que tener miedo para reflexionar sobre el futuro del mercado de trabajo que introduzca reformas cuyo objetivo sea crear puestos de trabajo, no podemos excluir, corporativamente, a los jóvenes mejor formados para que se comprometan y lideren  este futuro.

8.6.2009

Medidas

Esta semana hemos tenido el debate anual sobre el estado de la Nación,  debería ser el debate estrella del año, y de nuevo, no ha sido así. A la inmensa mayoría de los ciudadanos les interesaba más la final de la  Copa del Rey que el debate.

La distancia que hay entre la clase política y los ciudadanos es cada vez más preocupante, y más en tiempos de crisis en los que se espera un liderazgo que nos explique, sin subterfugios, el estado de la Nación que tenemos, el estado de Nación que queremos y en que dirección debemos trabajar para llegar a él.

Se prevé un decrecimiento del 3,5% del PIB, el peor indicador desde 1.970, un desempleo de más de 4.000.000 de personas y una baja demanda interna. Las causas son conocidas: hundimiento del sistema financiero internacional, que origina una restricción del crédito, propiciando una recesión de la demanda y paraliza el sector productivo. En España se complica con el súbito estrangulamiento del sector inmobiliario, uno de los pilares de nuestro PIB.

Esto no es un resfriado pasajero, es un cuadro clínico muy severo, que no se arregla con paquetes de medidas coyunturales. Puede que algunas sirvan de sedante temporal, pero, no solucionan nada y generan un gran impacto en el déficit público, que nos endeuda y condiciona nuestro futuro como País. Cheques regalo y subvenciones a las compras no van a mejorar el PIB ni reducirán el desempleo.

Es estimulante que se empiecen a formular propuestas para un nuevo modelo productivo, pero para ello hay que diseñar un plan estratégico a 10 años vista y, éste, debe abordar reformas estructurales en el sector financiero, energético y de infraestructuras, así como es imprescindible reformar el mercado de trabajo, no para abaratar despidos, que con la temporalidad existente están baratísimos, sino para que sea mas eficiente la asignación de ofertas, con la cualificación de los demandantes, único modo de mejorar nuestra productividad.

No se defiende mejor el estado del bienestar por hablar mucho de políticas de protección social, sino por la capacidad que tengamos de generar riqueza, tejido empresarial internacional, mejoras en la productividad y más capacidad exportadora, este es el reto.

18.5.2009

Indicadores

Permítanme una licencia en clave de humor; se fabula que en una contienda bélica el séptimo de caballería debía atacar a los indios para apropiarse de sus territorios y, para ello, el General quería saber las condiciones climatológicas optimas para decidir el momento de atacar. Decidieron recabar los servicios de un reputado meteorólogo, el cual, cada día, presentaba un informe de lo que ocurriría al día siguiente. La exactitud de sus predicciones llamaron la atención del General, éste, llamo al experto para saber cómo conseguía tanta precisión, a lo que el experto contestó: mire mi General al atardecer subo a lo alto de una loma, donde diviso el campamento indio,  si veo que despliegan sus tiendas es que lloverá y si no lo hacen es que hará sol.

No he resistido relatar esta broma en un momento que asistimos impávidos a un desfile de declaraciones de expertos y responsables de organismos económicos muy relevantes que, desde sus pulpitos, nos indican que vamos al caos absoluto y a una crisis de una duración tremenda y, otros, que casi con toda seguridad, en el segundo semestre de este año la economía empezara a cambiar de tendencia. El meteorólogo del General era pedestre pero seguía un método de análisis para sus predicciones. Ahora que estamos dotados de potentes indicadores de la actividad económica y de información de lo que acontece en todo el mundo, en  tiempo real, debería estar prohibido abusar de los pulpitos pues, lo único que consiguen es que, los ciudadanos cada vez confíen menos en los que tienen la responsabilidad de decir la verdad y la obligación de tomar medidas, para corregir lo que de forma tozuda nos dicen los indicadores.

Del año 2000 al 2007, el PIB ha crecido a una media del 3,13% anual. El 2008 lo hizo un 1,2% y este ejercicio se espera 0% o negativo. Sólo durante 2008 aumentó el desempleo en 1.280.000 personas, situando la tasa en el 14% el doble que la UE y subiendo. El índice de producción industrial ha bajado un 22% en relación a febrero de 2008. Actualmente el 6,2% del total de efectos vencidos resultan impagados situando la tasa de morosidad en el 4%. Adoptemos soluciones, aunque impopulares, pero no ignoremos los datos del INE.

19.4.2009

Talento

Estamos absolutamente absortos en la complejidad de la devastadora crisis económica que nos asola. Es cierto, no podemos ignorarla, pero aunque este tema nos tenga preocupados, debemos estar ocupados en el día después. El ciclo depresivo cambiara de tendencia y recuperara la senda alcista de nuevo, sin duda alguna.

La sacudida esta siendo agresiva, recordemos que hace solo un año, los tipos de interés en EEUU estaban al 2,25%, ahora al 0,25%, que en julio de 2008 el BCE tenia los tipos al 4,25%, ahora al 2%, que el barril de petróleo cotizaba a 146,6 dólares por barril, llegando en Enero a 37 dólares barril, y, además, el Gobierno de EEUU ha tenido que inyectar 700.000 millones de dólares y prepara 800.000 millones más, en un plan de rescate, sin precedentes, del sistema bancario, para evitar el hundimiento de la economía productiva mundial. La elocuencia de estos datos es demoledora.

Seriamos unos irresponsables si pensáramos que esto se va a arreglar solo, que escampara, y volveremos a la arcadia feliz de las recalificaciones, ladrillo, especuladores, crédito barato, riqueza sin control y consumo desaforado. Afortunadamente esto no va a ocurrir, es mas, debemos esforzarnos para que no ocurra, y para ello, necesitamos potenciar y premiar el “TALENTO”, el innato y el que se obtiene trabajando. Si la inteligencia y la capacidad intelectual de generar iniciativas toman el epicentro de la economía tendremos un futuro prospero, pero si lo ocupa, de nuevo, el poder del dinero, tendremos muchos años de penuria y desempleo.

Probablemente estamos en el momento histórico en el que hay más jóvenes y mejor preparados que nunca. Tienen formación, en muchos casos universitaria, saben idiomas, dominan las nuevas tecnologías y están viajados, la crisis podría ser el catalizador que dote a estas cualidades de valores perdidos. El “TALENTO” es lo que genera riqueza, no al revés, pero para ello debemos ponerlo a trabajar, un buen camino puede ser dotarlo de medios y recursos, sin preocuparnos de cuantas iniciativas resulten fallidas. Subvencionar puestos de trabajo a extinguir o financiar empleos que nadie demanda vacía las arcas públicas y no incentiva el “TALENTO”.

29.3.2009

 

 

Inversion

Sin paliativos ni expresiones piadosas, lo podemos decir alto y claro, el tsunami en la economía internacional esta siendo devastador y de consecuencias imprevisibles. La radiografía de la realidad la tenemos definida; una falta de liquidez bancaria sin precedentes producida por el abuso de la ingeniería financiera que, a través  de “documentos”, multiplicaba el valor de activos que valían bastante menos de lo que reflejaban los “documentos”, y, además, hay bancos que se han endeudado para comprar estos “documentos”. De nuevo se cumple el refrán: “la avaricia rompe el saco”.

Con los bancos temblando era cuestión de tiempo que la restricción financiera se trasladara a la economía productiva frenando en seco sus planes de inversión, generando un freno en la demanda y acto seguido originando expedientes de regulación de empleo, situando la cifra de desempleados en tres millones seiscientos mil, y esto, indefectiblemente, reduce el consumo familiar y nos instala en un circulo pernicioso, no hay inversión, las empresas no crecen, hay desempleo, las familias no consumen, las empresas ingresan menos, aumenta el paro.

Es la cruda realidad y la reflexión obligada es: ¿Cómo pasaremos del circulo pernicioso al virtuoso?, ¿por donde debemos romper el circulo? Garantizar por parte de los Gobiernos, y de forma coordinada, que no falte liquidez en el sector bancario es imprescindible, con dos condiciones, que los bancos devuelvan a la sociedad lo que se les presta y, que los responsables de esta pésima gestión paguen por su irresponsabilidad.

Por otra parte que los mecanismos de protección social se amplíen y no fallen de modo que, aunque artificialmente, mantengan un nivel de consumo agregado que permita el mantenimiento de la actividad empresarial.

Estas medidas en Europa se están adoptando con buen criterio, pero solo sirven para sobrevivir al tsunami  temporalmente. Lo imprescindible es que se vuelva a recuperar la inversión productiva, hay que rescatar beneficios pasados y aplicarlos en tecnología, en mejorar y mucho nuestro sector turismo, en logística del transporte, en infraestructuras, en todo menos en hedge founds y, todo ello, aunque no haya crédito.

7.3.2009