El Ministro Solbes reconocía hace tiempo que cuadrar el presupuesto general del Estado supondría un ejercicio parecido al Sudoku, es decir, conseguir asignar un cifra total que al descomponerla en partes satisface a todas y no altera el conjunto. Además, los presupuestos deben ser aprobados por la cámara de diputados que, como saben, se compone de 350 señorías de las cuales el PSOE tiene 167, de ellas, 25 del PSC como últimamente se insiste en recordar, ello implica que debe recabar el apoyo de 9 diputados adicionales para obtener la mayoría necesaria de 176 votos para que el sudoku se convierta en Ley, y no una Ley cualquiera sino la que marca las pautas fundamentales de la política económica del Estado. Esta Ley distribuye, en términos consolidados, del orden de 360 mil millones de euros, que equivalen al 38% del total de PIB español. Evidentemente esto es mas serio que un sudoku y confiamos que el rigor y la seriedad se impongan a algunas actitudes nada edificantes.
El contexto económico nacional e internacional no facilita las cosas; inflación desbocada, altos tipos de interés, restricciones crediticias, crecientes costes energéticos y nulo crecimiento del PIB, un panorama que no presagia nada bueno a corto y medio plazo. La alarma que generan los indicadores económicos no debe ser ignorada. Es imprescindible tomar medidas y los presupuestos generales son una buena herramienta para hacerlo.
El PIB es el valor total de la producción de bienes y servicios de un país en un periodo de tiempo, lo integran el consumo, la inversión y el saldo neto de exportaciones e importaciones, para que crezca y se recupere la actividad de la economía, deben crecer todos estos componentes, o alguno de ellos, es evidente que el consumo no lo va a hacer, la inversión privada tampoco y las exportaciones serán negativas. Por ello necesitamos unos presupuestos que prioricen y fomenten el consumo y la inversión pública que compensen la ralentización de las demás variables. Solo así propiciaremos que la economía de familias y empresas transite más suavemente por la crisis. Ahora, sudokus no, rigor presupuestario, medidas coherentes y contundencia en su aplicación y seguimiento.
29.8.2008.